Las mujeres transgénero no podrán participar en las competiciones femeninas de fútbol en Inglaterra a partir del 1 de junio del presente año, según anunció la Federación Inglesa de Fútbol (FA).
La medida responde a un reciente fallo del Tribunal Supremo del Reino Unido, que definió legalmente el término “mujer” en función del sexo biológico.
La Federación Escocesa de Fútbol adoptó una decisión similar, amparada en la misma interpretación jurídica, que invalida la inclusión automática de mujeres trans en espacios o cuotas reservadas para mujeres nacidas biológicamente.
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El fallo fue recibido con satisfacción por los representantes de For Women Scotland, que celebraron la resolución ante el edificio del Supremo, en el distrito de Westminster, en Londres. La organización inició su campaña legal en 2018, argumentando que la redefinición del término “mujer” por parte del Gobierno escocés vulneraba los derechos de las mujeres nacidas biológicamente al diluir la categoría legal con implicancias prácticas en igualdad salarial, representación institucional, política de maternidad y participación deportiva.
El juez Lord Hodge, al leer el dictamen, explicó que el fallo no invalida las protecciones legales de las personas trans bajo la ley británica. Subrayó que la Ley de Igualdad de 2010 otorga a las personas transgénero salvaguardas contra la discriminación tanto directa como indirecta, así como contra el acoso por su identidad de género. No obstante, reiteró que tales derechos no implican una redefinición automática de las categorías legales basadas en el sexo biológico.
“El fallo judicial tiene efectos inmediatos sobre múltiples sectores que requieren una diferenciación basada en el sexo, como los clubes deportivos, los vestuarios escolares o las cuotas de representación.” En ese contexto, la FA inglesa argumentó que su decisión de excluir a mujeres trans de las competiciones femeninas tiene como objetivo “preservar la equidad y la seguridad en el deporte”.
En el plano político, el dictamen también generó repercusiones. El primer ministro británico, Keir Starmer, respaldó la sentencia y afirmó que esta “aporta claridad” tras años de confusión legal. Starmer ha sido criticado por la oposición conservadora por haber declarado en 2022, en una entrevista con The Times, que “las mujeres trans son mujeres” y que así lo establecía la ley.
Durante la sesión de control al primer ministro en la Cámara de los Comunes, la diputada conservadora Kemi Badenoch lo cuestionó por su cambio de postura. Un portavoz oficial confirmó que, en la actualidad, Starmer no considera que las mujeres trans sean legalmente mujeres. En respuesta, el primer ministro afirmó que la decisión del Supremo “dará confianza a las mujeres y, por supuesto, a los proveedores de servicios”.
El fallo del Tribunal Supremo establece así un precedente legal que redefine la interpretación oficial de la identidad de género en el marco de la ley británica. Aunque no elimina las protecciones legales de las personas trans, sí limita su alcance en áreas en las que el sexo biológico se considere un factor determinante.


