La sociedad que votó por el cambio: la reprimenda electoral que redibujó el poder en Estados Unidos
miércoles, 4 de noviembre de 2026 · 5 min de lectura
Tres de cada cuatro votantes se declararon insatisfechos con el rumbo del país: la lectura social de un resultado que unió a condados ricos y pobres, urbanos y rurales, en un mismo voto de corrección.
Simpatizantes demócratas celebran durante la fiesta de seguimiento electoral en Washington, mientras las proyecciones confirman el control demócrata de la Cámara de Representantes, la noche de este martes. (Foto: Jonathan Ernst/Reuters, vía Rappler)
Más allá de los escaños, el resultado final deja una radiografía social: condados que hace dos años impulsaron a Trump se movieron en bloque, del Texas fronterizo a las praderas agrícolas de Kansas.
WASHINGTON.– Resultado final de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos: el Partido Demócrata se hizo este martes con el control tanto del Senado como de la Cámara de Representantes, en una victoria arrolladora en bastiones republicanos que decenas de millones de votantes convirtieron en una dura reprimenda al presidente Donald Trump. Es el desarrollo nuevo y definitivo frente a los cortes de esta madrugada, cuando el control de la cámara alta aún dependía de tres estados y la Cámara solo estaba proyectada.
En el Senado, los demócratas lograron siete vuelcos en escaños que estaban en manos republicanas —Texas, Carolina del Sur, Kansas, Iowa, Ohio, Maine y Carolina del Norte—, con lo que aseguraron un mínimo de 51 escaños y las proyecciones los sitúan en torno a 54, a falta de los últimos conteos en Misisipi, Míchigan y Alaska. Antes de la jornada, los republicanos controlaban la cámara alta 53 a 47, y la oposición necesitaba una ganancia neta de cuatro escaños para tomar la mayoría.
La noche dejó marcas históricas. En Kansas, Adam Hamilton se convirtió en el primer senador demócrata elegido por ese estado desde 1932, al vencer al titular republicano Roger Marshall. En Texas, James Talarico derrotó a Ken Paxton —el candidato respaldado personalmente por Trump— y será el primer senador demócrata por ese estado en 38 años. En Carolina del Sur, la pediatra Annie Andrews se impuso a Darline Graham, la candidata designada por el presidente, y en Ohio, Sherrod Brown recuperó el escaño que ocupó el actual vicepresidente JD Vance, al derrotar a Jon Husted. En Maine, el exlegislador Troy Jackson puso fin a los 30 años de carrera senatorial de la republicana Susan Collins.
En la Cámara de Representantes, los demócratas superaron con holgura los 218 escaños necesarios para la mayoría —las proyecciones del cierre les atribuyen más de 230— y ganaron las contiendas más reñidas de la jornada, mientras la maniobra republicana para rediseñar distritos a su favor fracasó en gran medida, según los recuentos compilados por Reuters.
Las gobernaciones también dejaron primicias para ambos partidos: en Georgia, la demócrata Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer negra elegida gobernadora de un estado de Estados Unidos; en Florida, el republicano Byron Donalds será el primer gobernador negro de ese estado; en Texas, la demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott, que buscaba un cuarto mandato, y será la primera latina en gobernar ese estado; y en California, Xavier Becerra será el primer gobernador latino en más de 150 años.
Según las encuestas a pie de urna elaboradas por SSRS para un consorcio de medios y Associated Press, la mitad de los votantes vio la elección como una oportunidad de reprender al presidente, tres cuartas partes se declararon enojados o insatisfechos con el rumbo del país y el 70 % quiere que el Congreso ejerza más controles sobre Trump. Reuters atribuye el giro a la frustración por la guerra con Irán, la ansiedad por el alto costo de la vida y el rechazo a la gestión del mandatario, que hizo campaña repitiendo a sus seguidores: «Imaginen que yo estoy en la papeleta».
Trump aceptó el resultado y felicitó a los demócratas en una entrevista con Fox News, donde dijo que colaboraría con la oposición en temas como la inmigración, aunque amenazó con vetar cualquier proyecto «descabellado». En redes sociales insistió en su lectura de la noche: «Yo no estaba en la papeleta y, si hubiera estado, ¡habríamos ganado por una mayoría aplastante!». El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, celebró «una reconfiguración generacional del panorama del Senado que va a cambiar Estados Unidos» y afirmó: «Los estadounidenses han votado por el cambio, y ahora los demócratas deben cumplir con lo prometido».
Con la toma de posesión en enero comenzará una era de gobierno dividido en Washington, tras dos años de un Congreso republicano que rara vez frenó al presidente: se espera que los demócratas investiguen al Gobierno de Trump, a su familia y a sus aliados, exijan concesiones en la legislación y usen el Senado para bloquear nombramientos, incluidos posibles jueces de la Corte Suprema. Los mercados reaccionaron este miércoles con caídas en las bolsas y un dólar en su nivel más bajo en un mes, ante el temor de los inversores a mayores controles sobre las grandes tecnológicas y la inteligencia artificial. Para la diáspora dominicana —concentrada en Nueva York, Nueva Jersey, Florida y Massachusetts— y para las remesas, el comercio y la política migratoria que tocan a República Dominicana, el nuevo equilibrio de poder en Washington es un dato de primer orden.
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